miércoles, 3 de junio de 2009

ENTREVISTA

Su vida ha estado rodeada de muertos, sin embargo para él la muerte no debe ser sinónimo de miedo. A continuación tenemos en exclusiva la entrevista dada por un hombre cuya profesión es sin duda alguna una de las más dificiles.


Entrevistador: Muy buenas noches, antes que todo agradecer por la colaboración prestada, ¿sería tan amable de regalarme su nombre completo?

Entrevistado: Alexis Arias

Entrevistador: Alexis, cuéntenos ¿en qué consiste su labor?

Entrevistado: Me desempeño como tano-práctico

Entrevistador: ¿y en qué consiste la tanatopraxia?

Entrevistado: es la técnica que se hace para preservar el cuerpo para prolongar el proceso de descomposición por unos días de acuerdo a la velación que se le vaya a dar al paciente.

Entrevistador: ¿Cuál es la diferencia entre un tanatólogo y un tana-práctico?

Entrevistado: Nosotros lo que hacemos es alargar el proceso de descomposición por medio de una máquina inyectora, colocando un suero a presión, no en la vena sino directamente en la arteria en la Yugular, la dactilar o en cualquier otra, lo que hacemos es preservar el cuerpo, mientras que el Tanatólogo es como el ayudante del patólogo, toman muestras de óganos por ejemplo cuando se quieren hacer donaciones.

Entrevistador: ¿Hace cuánto se encuentra desempeñando este oficio?

Entrevistado: Cuatro años.

Entrevistador: ¿En qué entidad trabaja?

Entrevistado: funeraria los olivos

Entrevistador: Teniendo en cuenta el entorno en el que se rodea ¿qué anécdotas recuerda que pueda comentarnos? ¿Lo han asustado alguna vez?

Entrevistado: se tienen muchas anécdotas que uno recuerda, con relación al tema de los espíritus, uno no sabe si sea nerviosísimo o si de verdad existan pero recuerdo una que me pasó un 31 de octubre día de las brujas a las a las 12 de la noche tenía bastante trabajo y habían tres cuerpos en laboratorio llegó un cuerpo de Venezuela el cual tenía que embalsamarse más rápido ya que allá no practican la tanatopraxia, es decir, el cuerpo no se inyecta vía arterial entonces a ese cuerpo tocaba darle prioridad, cuando empecé a realizar mi trabajo no sé si de pronto sea cansancio pero le di la espalda a otro cuerpo, cuando hice un movimiento, vi que al lado del cuerpo sin vida que estaba detrás de mí estaba la imagen del señor como si él me estuviera mirando y observando cómo realizaba mi trabajo. La impresión fue muy fuerte, uno se grifa y se me pararon los bellitos y sentí muchos nervios por eso salí, me relajé un rato y volví con mi trabajo, pero en todo caso queda esa pregunta ¿qué pasaría ahí?

Entrevistador: ¿Qué cree usted que diferencia su profesión de otras?

Entrevistado: es una profesión en donde la gente se le acerca a uno con esa cosita de hacerle preguntas, ya que es una profesión donde hay mucho tema de que hablar sobre todo en cuestión de espíritus historias y mitos.
La gente tiene esa cosa, como también hay gente que le tiene temor a acercarse a una persona que haga eso, me ha pasado en varias oportunidades.

Entrevistador: Volviendo el tiempo atrás ¿cómo recuerda el primer día como tana-practico? ¿Qué sintió?

Entrevistado: el primer día fue una señora ya de edad tenía 80 años, entramos al laboratio y esa tensión, estaba muy nervioso, el compañero que me explicó lo hizo muy bien.

Entrevistador: ¿Ha tenido la oportunidad de arreglar a alguien que halla conocido en vida?

Entrevistado: Si he tenido la oportunidad de arreglar conocidos, pero familiares cercanos no lo hago, porque eso lo afecta a uno psicológicamente.

Entrevistador: Muchísimas gracias Alexis por la atención prestada.

Entrevistado: ok



CRÓNICA



Con una mirada alegre y tierna a la vez, Doris se pone sus zapatos blancos, una medias veladas q exaltan sus piernas, un tanto cortas y un gorro que se asemeja al de un marinero; se dirige hacia la puerta principal de su casa, se despide de su hija, y toma el taxi que la conduce directamente al lugar de su trabajo.



Al otro lado de la ciudad, Pedro, un estudiante de ingeniería civil de la universidad Francisco de Paula Santander, hace lo propio, se pone su camiseta de moda, unos pantalones rotos y zapatos anchos, se sube a su auto y toma un rumbo desconocido.



Ahora bien la pregunta es: ¿podrán encontrarse estos dos personajes tan distintos ésta noche? ¿Qué tendrá preparado el destino? A continuación:



GRITOS DE DOLOR


Sábado 30 de mayo 8 Pm



Doris, auxiliar de enfermería de la clínica Norte llega a su puesto de trabajo, saluda a sus compañeros, toma un café y se sienta a conversar un rato, derrepente su tranquilidad es interrumpida, a lo lejos se escucha la sirena de una ambulancia, ella inmediatamente se levanta y se dispone a prestar los primero auxilios a quien lo necesite.



Jairo Monglobejo, Carmen Rentería y William Palacios, conductor, paramédica y técnico operativo de la defensa civil Colombiana en su orden, han traído a un joven alto aproximadamente de 18 años, quien sufrió un accidente automovilístico, “aparentemente y según declaraciones dadas por los testigos excedió los límites de velocidad, sumado a esto se encontraba en estado de embriaguez a nosotros nos pidieron el servicio, llamando al 144, y asistimos inmediatamente, pues siempre estamos listos en paz o emergencia para atender cualquier llamado” nos comenta Carmen Rentería mientras se dispone a marcharse, su labor ya ha sido cumplida.



Dos seres que no se conocen, y hoy topan sus vidas, uno le salva la vida al otro o por lo menos le presta los primeros auxilios y está pendiente de él.



“El paciente presenta un politraumatismo, fractura de fémur y de cadera, se les están tomando las placas para llamar al ortopedista para ver si lo pasa de una vez a cirugía o lo hospitaliza para seguir en tratamiento” nos explica Doris quien muy amablemente después de atender a aquel muchacho de contextura delgada, accedió nuevamente a colaborar dando el reporte médico.



Como éste joven son muchos los casos que existen en Cúcuta y su área Metropolitana, adolescentes que salen sin medir consecuencias y son “atrapados” por la mala hora como dirían las abuelas, pero eso sí, afortunadamente contamos con personas y entidades como Doris y la defensa civil que siempres están dispuestas a colaborar, sin importar la hora ni el día, pues como dice aquel viejo refrán; las tragedias no tienen horario ni fecha en el calendario.



Accidentes de tránsito, heridos por armas de fuego, intoxicados, embarazadas a punto de dar a luz entre otros , son uno de los cuantos casos que llegan día a día a este centro médico.



Una noche en la clínica norte, es sin duda alguna una experiencia traumática pero a la vez llena de adrenalina, es ver como tantas personas que de una u otra forma se disponen a divertirse terminan gracias a excesos, accidentes e imprudencias en cuatro paredes blancas, lamentándose y expresando gritos de dolor.